De la desconfianza a la claridad: un MVP desde cero.
Nombre del proyecto
ServiHogar
Año del proyecto
2024
Diseño de un MVP para conectar personas con prestadores de servicios del hogar, enfocado en generar confianza durante todo el proceso de contratación.
Alcance del proyecto
El problema: Contratar sin saber en quién confiar
Contratar servicios para el hogar suele ser un proceso fragmentado: la gente busca en redes sociales, recomendaciones informales o anuncios, sin referencias confiables ni forma de hacer seguimiento. Esa dispersión genera desconfianza y pérdida de tiempo — lo que debería ser simple, termina siendo una experiencia frustrante.


No era el precio, era la confianza
Entrevisté a personas que buscan servicios para el hogar y armé el perfil de Mariana Torres, docente de 42 años que coordina arreglos para su casa. El insight clave: estaba dispuesta a pagar por un buen servicio, pero no quería arriesgarse a que el trabajo saliera mal, ni a no saber quién entraba a su casa.

Ordenar antes de diseñar
Con card sorting y dos iteraciones de tree testing, definí qué secciones generaban fricción y validé una estructura simple que acompañara la tarea principal sin sumar complejidad innecesaria.


Tres decisiones para generar confianza
Cada decisión partió de un dolor puntual detectado en la investigación. No saber quién entraba a su casa → hice visible el perfil y las reseñas del prestador antes de contratar. La informalidad del proceso → centralicé el presupuesto en una sola pantalla, con costo y alcance claros desde el inicio. La falta de seguimiento → agrupé todas las solicitudes en un solo lugar dentro del perfil.


Dos métodos, una misma conclusión
Antes de testear con usuarios, hice una evaluación heurística basada en los 10 principios de Nielsen, que ya señalaba dos riesgos: falta de control del usuario ante una contratación irreversible, y ausencia de prevención de errores. Lo validé con un test de usabilidad en prototipo interactivo con 5 usuarios: cuatro de las cinco tareas se completaron al 100%, pero solo el 60% encontró sin ayuda el estado de su solicitud, confirmando exactamente el punto débil que la evaluación heurística había anticipado.

De wireframe a interfaz final
Con el flujo validado, evolucioné las pantallas clave priorizando señales de confianza y claridad en cada paso, desde el perfil del prestador hasta la confirmación del servicio contratado.

Lo que aprendí
Este proyecto me permitió entender cómo un MVP puede resolver problemas reales priorizando los momentos clave de decisión del usuario. La validación temprana confirmó que la claridad y la confianza eran más relevantes que sumar funcionalidades. Como próximos pasos, identifiqué la necesidad de mejorar la funcionalidad de algunos botones y de resaltar mejor la información crítica en pantalla — ajustes concretos que aplicaría en una siguiente iteración.